Intervención en Audiencia Pública sobre aumento de Tarifa de Subte

quejasubatarifa

Queja por suba incosulta de tarifa del subte, 1938

Hacía un día que había llegado de regreso al país, luego de 5 años. No podía dejar pasar la oportunidad de participar como ciudadano en la audiencia sobre el aumento de tarifa del  Subte, habiendo estado yo cinco años estudiando la historia de este medio de transporte porteño.

Me intrigaba qué iban a decir los diferentes actores, políticos y sociales, al respecto  y me prestaba a hablar como un vecino más de la ciudad quien llegaría a pagar un aumento si a cambio mejoraban el servicio -haciendo ésto último primero, antes de aumentar la tarifa.  Denme una señal de que pretenden mejorarlo y yo acompaño la suba, pero en este estado no.

Al escuchar el «informe» que el Presidente de SBASE y sus colabordores técnicos dieron para justificar el aumento, no pude resistir a refutar y criticar no sólo el aumento sino la falta de una política tarifaria -hija de la falta de una politica de transporte. Pero quizás lo que más me enfadó fue la falta de seriedad, el cuasi mamarracho de argumentaciones y, lo más serio, el ocultamiento de información.

Ver repercusión de mi intervención en http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-214927-2013-03-02.html

Si son conservadores, neoliberales, centro-derecha, no sé. A esta altura poco me importa. Pero al menos sean serios. Justifiquen seriamente un aumento de tarifa, que seguramente es justificable si ponemos los números sobre la mesa, porque veremos que el costo operativo es mucho mayor que lo que se recauda por pasajes vendidos. Ahora bien, cuánto exáctamente.

La falta de claridad es tan evidente que el juez que paró el aumento pide primeramente que se de un informe satisfactorio para explicar el aumento. Cosa que aún no sucedió. Y es probable que no suceda hasta luego de las elecciones.

En la audiencia se habló de gastos pero nunca de ingresos. Cómo calcular entonces cuánto es la tarifa operativa o técnica. Legisladores opositores han dado o calculado diferente números. Pero lo cierto que se anda a tientas sin saber exáctamente las verdaderas cuentas porque éstas tienen, a la vez, un manejo poco claro por parte de Metrovías. Por ello, como piden muchos legisladores opositores, lo primero que falta es una auditoría contable -lo que implica  revisar el accionar de la empresa, que se sabe, hacía cargar en los gastos de Metrovías los sueldos del personal de otras empresas del grupo Roggio. Lo mencionó el Auditor de la Ciudad y también fue observado por el Laboratorio de Políticas Públicas

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/43-6005-2012-05-14.html

http://www.rafagentili.com.ar/content/uploads/Informe_Metrovas._Rafael_Gentili_022012_ver._final.pdf

Una vez establecido cuánto entra y cuánto se gasta, el debate es por cuánto se subsidia y cómo, a quién, por qué. Allí comienzan las grandes preguntas sobre para qué el Gobierno de la Ciudad quiere un Subte. ¿Es una mera herencia? ¿Sirve para jactarnos de que tenemos el primer subterráneo de Latinoamérica? Si es para andar más rápido, seguro, y confortable, el subte que tenemos hoy ¿sirve a ése propósito? Si es una herramienta para decongestionar las calles llevando una gran masa de pasajeros por debajo de la tierra, ¿para qué subir la tarifa provocando que pasajeros habituales del subte deban tomar el colectivo?

Las preguntas no tienen respuestas por qué al parecer ni siquiera existen como preguntas en el ámbito de la toma de decisiones. Lo que no impide que nosotros no las hagamos y tratemos de encontrar respuestas.

Si de algo estamos seguro, porque eso lo dejó bien claro en Presidente de SBASE, es que el eje de la política del gobierno macrista es (o sos) el pasajero (vos). «Mucho se ha hablado de la empresa y los gremios», dijo el Presidente de SBASE, «pero nosotros ponemos al frente al usuario». Y sí, eso es eviente. Es el usuario el que pagará el costo.

Insisto, discutir si es 1 peso más o 4 lo que que hay que aumentar sin ninguna de las preguntas estratégicas sobre pará qué queremos el subte los porteños -y sin caer en la respuesta fácil de decir que es para viajar más rápido- es dejar de lado la cuestión de fondo.

Esperamos que siga habiendo discusión, dado que es la única rendija por donde se cuelan oportunidades que puedan cambiar el rumbo para comenzar a hablar de política de transportes.

A poco años de inaugurada la Línea A, un periodista nortamericano decía que Buenos Aires no sólo tenía muchísimos tranvías sino un «verdadero» (honest-to-godness) subterrráneo donde «los pasajeros tienen que colgarse de unas correas y van amonotandos como sardinas en una lata» («Metropolitan Buenos Aires», New York Times, 31 de Julio de 1921).

Un subte digno, ya!

Dhan